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Cómo reducir el riesgo de infecciones por Candida auris en hospitales y laboratorios
Cómo reducir el riesgo de infecciones por Candida auris en hospitales y laboratorios
Una guía práctica para fortalecer la bioseguridad mediante limpieza, desinfección y control operativo.
La Candida auris es un hongo emergente que ha puesto en alerta a hospitales, laboratorios, centros de cuidado y profesionales de la salud en todo el mundo. Su capacidad para persistir en superficies, generar brotes difíciles de controlar y desarrollar resistencia a múltiples antifúngicos exige medidas estrictas de prevención.
En Colombia, varios centros asistenciales han reportado casos, lo que refuerza la urgencia de adoptar protocolos más rigurosos de limpieza, desinfección y manejo de pacientes.
En esta guía encontrarás los puntos esenciales para minimizar el riesgo de transmisión y fortalecer la seguridad del personal, los pacientes y las instalaciones.
1. Comprender el riesgo real de Candida auris
A diferencia de otras especies de Candida, C. auris presenta tres desafíos críticos:
- Alta resistencia a tratamientos antifúngicos convencionales.
- Supervivencia prolongada en superficies inertes, equipos médicos y textiles.
- Difícil identificación en laboratorios que no cuentan con métodos especializados.
En muchos brotes, la transmisión se ha asociado a fallas en la limpieza, desinfección o uso inadecuado de EPP, más que a problemas en el tratamiento clínico.
Conclusión: controlar el entorno y las superficies es tan importante como el manejo terapéutico.
2. Refuerzo de la limpieza y desinfección en áreas críticas
Para reducir la carga microbiana y evitar la persistencia del hongo:
Implementa desinfección avanzada en superficies y equipos
- Usa desinfectantes con eficacia comprobada contra hongos resistentes, incluyendo Candida auris.
- Prioriza productos de amplio espectro, con certificación internacional y respaldo técnico.
- Refuerza limpieza en zonas de alto contacto: barandas, camillas, mesas de procedimiento, teclados, bombas de infusión, etc.
Frecuencia mínima recomendada
- Limpieza entre cada paciente en áreas críticas.
- Desinfección cada 12 horas en áreas semicríticas.
- Limpieza final profunda al finalizar cada turno.
3. Implementar un programa riguroso de higiene de manos y uso de EPP
El personal asistencial debe contar con:
- Guantes certificados según EN y ASTM para riesgo biológico y químico.
- Batas o overoles impermeables, preferiblemente biodegradables para reducir impacto ambiental sin comprometer protección.
- Protocolos para colocación y retiro adecuado (donning/doffing).
- Supervisión regular para verificar cumplimiento.
Error frecuente: el uso prolongado de guantes sin cambio adecuado puede aumentar la contaminación cruzada.
4. Control de brotes mediante indicadores y monitoreo operativo
La bioseguridad moderna requiere más que limpieza y EPP.
Requiere monitoreo continuo, especialmente en:
- Tiempos de exposición de residuos biológicos.
- Cadena de frío en laboratorios y bancos de sangre.
- Intervalos de sustitución de soluciones desinfectantes.
Tecnologías como Timestrip™ permiten controlar en tiempo real:
- Tiempos máximos de uso.
- Vigencia de materiales críticos.
- Condiciones temporales que afectan la seguridad microbiológica.
Esto reduce errores humanos y estandariza los procesos.
5. Crear un plan interno de respuesta ante Candida auris
Todo centro de salud debe contar con:
- Procedimientos escritos de aislamiento.
- Definición de roles y responsables.
- Capacitación periódica.
- Auditoría de superficies y procesos.
- Protocolos de comunicación ante sospecha o confirmación.
Un plan claro reduce tiempo de reacción y evita que el brote escale.
6. Productos y soluciones recomendadas para reducir riesgos
Para apoyar la prevención, VADEL ofrece soluciones certificadas para entornos de alta exigencia:
✔ Guantes de protección avanzada (Shieldskin, DuoShield, ChemShield)
Para tareas con riesgo biológico o químico.
✔ Sistemas de desinfección para áreas críticas (Halo Disinfection System™)
Eficacia comprobada contra hongos resistentes.
✔ Toallas y paños profesionales para control de contaminación (Berkshire, PAL International™)
Para salas blancas y zonas estériles.
✔ Indicadores Timestrip™
Para monitoreo, control operativo y reducción de riesgos por exposición.
Conclusión: La clave está en la prevención estructurada
La Candida auris seguirá siendo un desafío para las instituciones de salud.
Pero con protocolos claros, productos certificados y monitoreo continuo, es posible reducir significativamente el riesgo de transmisión.