Propósito vs. motivación: dos dimensiones distintas

Nos hemos preguntado alguna vez ¿Por qué existe esa empresa para la cual trabajo, en este caso,
VADEL? Siguiendo con esta línea, y en un nivel más profundo si se quiere, nos hemos preguntado tan
solo una vez, ¿por qué me levanto todos los días para ir a trabajar a VADEL?

Notemos que la respuesta a esta última pregunta no debe confundirse con lo que me motiva a
trabajar, que es bien distinto del propósito por lo cual trabajo y hago enseguida la diferenciación:

  • La motivación para trabajar no distingue si trabajo en VADEL, en una gran empresa como el
    Grupo Éxito, en una multinacional como Pfizer, DHL o Samsung, o en una actividad informal.
    La motivación suele estar estrechamente relacionada con la satisfacción de necesidades
    básicas
    , con la actividad meramente de intercambio, de entregar trabajo a cambio de una
    retribución.
  • En cambio, nuestra pregunta es sobre el propósito que me mueve a trabajar, sobre lo que me
    produce satisfacción, o me apasiona, lo que quiero cambiar con mi esfuerzo en un ámbito
    externo, más allá de mí como individuo. Se trata de la huella que me gustaría dejar, es a todas
    luces una dimensión mayor, social muchas veces, que puede tener incluso una dimensión
    global.

Es decir, para retomar nuestra discusión, la motivación es transaccional, el propósito si se quiere es
espiritual (no confundir con religión), es altruista. Luego, reitero la pregunta: ¿por qué me levanto
todos los días para ir a trabajar a VADEL?


¿Y cuál es el propósito de VADEL como empresa?

Al mismo tiempo que les hacemos esta pregunta, nos la hacemos nosotros. ¿Cuál es el propósito de
VADEL como empresa? ¿Por qué existimos? ¿Qué queremos cambiar, qué huella queremos dejar? Y la
respuesta viene de la mano de una fuerte autocrítica.

Sin establecer qué tan bien o no hemos hecho nuestro trabajo estratégico definiendo nuestra misión,
visión y valores que todos conocemos, definitivamente hemos fallado, en grande, en no establecer
formalmente, y peor aún, en no comunicar eficazmente, cuál es nuestro propósito.

Como consecuencia de lo anterior, hemos generado confusiónincomprensión, y hemos perdido la
inigualable oportunidad de darle sentido a muchas de las cosas que hacemos. Por catastrófico que
esto sea, y lo es, no todo está perdido. La vida en general nos da oportunidades si estamos dispuestos
a asumir los retos.


Un recorrido por nuestra huella: lo que hacemos cada día

Para llegar a nuestro propósito, quiero invitarles antes a un breve recorrido por parte de nuestra
historia, de nuestros logros, de nuestra huella, y lo haremos revisando rápidamente algunas de las
actividades que hemos hecho, y hacemos a diario en VADEL, como lo son las entregas de:

  1. Embalajes y Elementos de Protección Personal Certificados al Ministerio de Salud de
    Colombia para combatir, en diferentes etapas, las afecciones derivadas del H1N1, Ébola y
    COVID-19.
  2. Sistemas de Desinfección Avanzados para los aviones ambulancia de la Fuerza Aérea
    Colombiana que transportan a pacientes o cuerpos potencialmente capaces de transmitir
    infecciones mortales a la tripulación, personal médico y paramédico, otros pacientes, o
    terceros expuestos incidentalmente.
  3. Equipos de Laboratorio para la Organization for Security and Co-operation Europe en
    Uzbekistán para evaluar el posible impacto de residuos tóxicos en el ambiente.
  4. Reactivos para Diagnóstico Clínico de enfermedades Infecciosas, o Tecnología
    Informática para soluciones de Control de Acceso en países africanos por medio de
    diferentes organizaciones del esquema de las Naciones Unidas operando en el continente.
  5. Artículos de Pesca por medio de ACTED, para restituir la capacidad de generar ingresos en
    población haitiana damnificada del terremoto del año 2010.
  6. Micronutrientes en Polvo para niños en estado de desnutrición en varios países de
    Latinoamérica, vía proyectos financiados por la Banca Multilateral de Desarrollo (BID, BM).
  7. Material Escolar, Equipos de Cómputo, Uniformes e Implementos Deportivos,
    Instrumentos Musicales, Kits de Emergencia y muchos otros insumos básicos por medio de
    UNICEF y otras organizaciones de Naciones Unidas en Cuba, Ecuador, Panamá, Haití,
    Bolivia, y varios otros países de Latinoamérica.
  8. Material de Construcción e Insumos varios por intermedio de la Cruz Roja Internacional,
    y otros actores para atender Emergencias derivadas de Desastres Naturales como Huracanes
    y terremotos.
  9. Guantes desechables y otros elementos de protección personal, de conjunto con paños
    de limpieza de uso especializado en Salas Blancas para empresas farmacéuticas
    colombianas fabricantes de medicamentos y preparaciones para combatir el cáncer en
    personas diagnosticadas.
  10. Elementos de Protección Personal orientados a garantizar la inocuidad de los productos
    alimenticios adquiridos por empresas de alimentos en Colombia para su uso a lo largo de
    sus procesos de manufactura.

Un propósito único que atraviesa todo lo que hacemos

Los 10 ejemplos listados, siendo real y honestamente muy pocos comparado con lo que ya VADEL ha
hecho en sus 14 años, y siendo menos aún si lo comparamos con lo que potencialmente podemos
hacer en lo adelante; son capaces de ilustrar la variedad, magnitud, alcance e importancia de nuestro
trabajo. Del mismo modo, los 10 ejemplos listados siendo todos ellos tan diferentes entre sí,
comparten un único propósito, el propósito de VADEL.

Estoy seguro de que coinciden ustedes conmigo en que, si ampliamos el horizonte y pensamos en
cada cosa que hacemos en VADEL, no solo en las 10 mencionadas, sino en todas y cada una de las
cosas que hacemos en VADEL, al evaluar en detalle el uso final de los bienes que suministramos, en
todas ellas podremos identificar un propósito único, nuestro propósito, y el cual ejecutamos a diario
independientemente del proyecto de que se trate.


Nuestro propósito, dicho sin rodeos

Pero, se preguntarán, ¿cuál es ese propósito?, ¿cuál es esa causa suprema, mayor que cualquier
proyecto individual, y mayor también que el conjunto de lo que somos como individuos que
trabajamos en esta organización?

Acá también estoy seguro de que coinciden ustedes conmigo en que podemos decir, sin temor a
equivocarnos, que más allá de los objetivos corporativos por los cuales trabaja toda empresa, en
VADEL trabajamos también, paralelamente, con un propósito en mente:

“Contribuir de manera efectiva a que las personas tengamos la oportunidad de vivir una
vida con menos riesgos, una vida más saludable, una vida más plena”

Ahora nuestro propósito no está más en las sombras, no es algo etéreo que algunos suponen pero
que ninguno ha visto. Nuestro propósito en VADEL, a no dudarlo, es un propósito no solo noble, sino
extremadamente ambicioso y demandante, que nos muestra además cuán privilegiados somos en
VADEL al disfrutar del enorme beneficio de acompañar nuestro esfuerzo con un fin tan loable.


Las consecuencias de perseguir un propósito así

Resumiendo, hasta acá solo hemos resuelto una pregunta, y comencé esta conversación con varias
de ellas, de modo que voy a seguir este hilo explicando un tanto las consecuencias inmediatas que
tiene perseguir un fin tan exigente como lo es nuestro propósito.

En VADEL queremos a nuestro lado personas que entiendan el reto y asuman el compromiso de
trabajar incansablemente para hacer realidad nuestro propósito. Y doy contexto al término
incansablemente. Ni mucho menos quiere decir sin descanso, lo que sí quiere decir es planificación,
esfuerzo continuo, trabajo inteligente, compromiso y responsabilidad con los resultados.

Ahora entenderán también, en toda su dimensión, el por qué la excelencia no solo es uno de nuestros
valores y como tal no es negociable. La excelencia es la esencia de nuestro ADN, por lo que esperamos
de nuestros colaboradores —antiguos, recientes y futuros— resultados, no excusas.


Una decisión profundamente personal: ¿Quieres trabajar en VADEL?

Alguien dijo alguna vez, “la excelencia nunca es resultado de la casualidad”, significando con ello la
magnitud del esfuerzo que hay detrás de ella. Por eso, se impone en este momento una pregunta
obligada:
¿Quieres trabajar en VADEL?
En este punto, te invitamos a que muy seriamente te plantees si de verdad quieres trabajar en VADEL,
y si tu respuesta es sí, a que antes de ir más lejos, te preguntes por qué y para qué quieres trabajar en
VADEL.
Mi responsabilidad como Representante Legal y Gerente es asegurarme de tomar las mejores
decisiones posibles para los objetivos de todas las partes interesadas. Y estoy convencido —hoy más
que nunca— de que solo quienes estén dispuestos y en capacidad de colocar el esfuerzo, disciplina y
compromiso que pedimos, tendrán una probabilidad real de éxito en nuestra empresa.stro propósito.


La excelencia exige mucho más de lo que parece

La decisión en este punto es individual, siempre lo ha sido y eso no va a cambiar. Lo que sí cambia es
si la respuesta es sí, y voluntariamente decides que sí quieres trabajar en VADEL.

En ese caso, necesito que entiendas que no va a ser fácil. La excelencia siempre exigirá antes de
retribuir. Mucho antes de que se vean los resultados, la exigencia ya estará ahí, e incluso puede
aumentar.

Si decides que definitivamente quieres trabajar en VADEL, ten en cuenta que lo que hagamos a diario,
o dejemos de hacer, se refleja de inmediato en el bienestar de todas aquellas personas a quienes
alcanzamos directa o indirectamente con nuestro trabajo.


Si sigues aquí, aún hay más que necesitas saber

Si aún sigues aquí, y estás convencido de que es tu voluntad trabajar en VADEL, tengo más cosas qué
decir. Por favor escucha atentamente:

  1. Personalmente considero, más que nunca antes, que como consecuencia de las experiencias
    acumuladas, nuestra capacidad de generar un impacto positivo gigantesco es inimaginable.
  2. Personalmente también considero que el solo hecho de evidenciar que somos capaces de
    proteger y hacer más plenas las vidas de tantas personas, en lugares tan disímiles y con
    necesidades tan variadas, es una recompensa más que suficiente para levantarnos cada día
    con buen ánimo y sin renunciar a los sacrificios necesarios.
  3. VADEL no es una gran empresa; nuestro paquete de bienestar es minúsculo, casi inexistente;
    tenemos muchas cosas que mejorar, unas pocas que creemos conocer y muchas otras que
    quizás aún no conocemos. Si decides trabajar en VADEL, mi invitación es a que no esperes
    milagros, constrúyelos
    . Sé parte del cambio; de lo contrario, honestamente, preferimos que
    no nos acompañes.

La excelencia no es un destino: es un camino diario

Para concluir, si después de haber leído hasta acá, es tu voluntad irrestricta trabajar en VADEL, tengo
una cosa más que decirte.

Los negocios no son una ciencia exacta, pero hay certezas. La buena noticia es que la historia
demuestra con claridad que hacer las cosas bien augura buenos resultados.

Si decides acompañarnos, con todo lo que este proceso implica, veo claramente un futuro. Y confío
plenamente en que, cuando menos lo esperes, notarás con orgullo cuánto has aprendido, cuánto has
crecido y a qué velocidad.

Ese crecimiento será consecuencia de evidenciar a cuántas personas —en cuántos lugares distintos
y de cuántas formas diversas— tu trabajo en VADEL ha permitido ayudar a vivir una mejor vida.

Apuesto también a que muchos de ustedes encontrarán el sentido detrás de cada tarea, cada regla y
cada proceso que hoy no comprenden. Y verán con orgullo cuánto han aportado a transformar
positivamente esta organización que es VADEL.


Una nueva etapa: en busca de la excelencia

Hoy comenzamos una nueva etapa, un nuevo camino que bien podría llamarse en busca de la
excelencia
, o algo similar. Este camino no contempla espacio para las excusas. Esta etapa requiere
personas comunes, como cualquiera de nosotros, pero también personas que, a la vez de comunes,
sean únicas.

En VADEL queremos a nuestro lado personas especiales —como lo puedes ser tú si te lo propones—
que entiendan el reto y asuman el compromiso de adoptar la excelencia como medio para alinear los
esfuerzos individuales y colectivos con un fin superior: llevar más seguridad y plenitud a la vida de
muchas personas, incluida la nuestra y la de quienes amamos.

Solo una cosa más: asegúrate de responder todas las preguntas, independientemente de que quieras
o no trabajar en VADEL.

Éxitos, donde quiera que decidas estar.

Sinceramente,

Boris Vázquez Campos

CEO – VADEL S.A.S.

Ver perfil