En un laboratorio no siempre se protege a la persona de la muestra; también se protege la muestra de la persona y del entorno
Un mismo laboratorio puede manipular solventes, muestras biológicas, cultivos, reactivos sensibles o materiales que después deben transportarse. La selección cambia según qué puede alterar el resultado, qué puede exponer al usuario y qué nivel de control exige el método.
Un microorganismo no tiene que causar daño al ser humano para ser crítico. Si contamina una muestra, un cultivo, un ensayo, una línea celular o un control, puede comprometer la confiabilidad del trabajo. Del mismo modo, un guante aceptable como barrera general puede ser insuficiente frente a un químico específico o inadecuado para un proceso aséptico o de sala limpia.